Humanizar el duelo perinatal: la experiencia del Hospital de Barbastro reconocida con el Premio Humanizar y Cuidar Aragón

Humanizar el duelo perinatal: la experiencia del Hospital de Barbastro reconocida con el Premio Humanizar y Cuidar Aragón

COLEGIO OFICIAL DE ENFERMERÍA DE HUESCA .- Hablar de una pérdida gestacional o neonatal sigue siendo, en muchas ocasiones, hablar de un duelo silencioso. Sin embargo, detrás de cada pérdida hay una historia, una familia y un bebé que merece ser reconocido. Con esa convicción trabaja el equipo del Hospital de Barbastro impulsor de un proyecto de acompañamiento en duelo perinatal que recientemente ha sido distinguido en los II Premios Humanizar y Cuidar por Aragón.

El proyecto, impulsado por profesionales del Hospital de Barbastro y reconocido con el Premio Humanizar y Cuidar Aragón, pone el foco en el acompañamiento a las familias que atraviesan una pérdida gestacional o neonatal. Para conocer esta experiencia, el Colegio ha hablado con las supervisoras Mercedes Baila y Cristina Estada, que responden en representación del equipo impulsor del proyecto.

“Cada pérdida importa”

Las profesionales implicadas destacan que humanizar la atención en estos procesos significa reconocer el dolor de las familias y acompañarlas con dignidad.

“El duelo perinatal es una situación excepcional, desconocida, incómoda y muchas veces silenciada. Pero detrás de ese silencio hay nombres, sueños y familias que merecen ser reconocidas, escuchadas y acompañadas. Este protocolo nace precisamente de esa necesidad: poner en el centro a las personas y recordar que cada pérdida importa”, explican Mercedes Baila y Cristina Estada.

Cuando una familia espera la llegada de un bebé, la ilusión suele ocupar todos los espacios. Por eso, cuando aparece la pérdida, pueden surgir emociones como el miedo, la culpa, la tristeza o la sensación de incomprensión.

En esos momentos resulta fundamental que las familias se sientan acompañadas y escuchadas, sin juicios y con la validación de un dolor que a menudo permanece invisibilizado socialmente.

El valor de los pequeños gestos

La experiencia acumulada durante estos años ha demostrado que determinados gestos pueden marcar una diferencia significativa en el proceso de duelo.

Desde el momento del diagnóstico, el equipo explica a las familias cada paso del proceso y les ofrece diferentes opciones para despedirse de su bebé y conservar recuerdos que puedan ayudarles a transitar el duelo.

Entre ellas se encuentran la posibilidad de permanecer con el bebé el tiempo que necesiten, vestirlo con ropa especialmente preparada para estos casos, realizar fotografías, conservar huellas o elaborar un natalicio con sus datos y su nombre.

Además, las familias son atendidas en una habitación específica fuera del área obstétrica, buscando proporcionar un entorno más íntimo y respetuoso para afrontar esos momentos.

“Creamos recuerdos que ayudan a iniciar un duelo sano”, resumen las profesionales.

Formación, empatía y escucha

Las enfermeras destacan también la importancia de la formación específica de los equipos, la existencia de protocolos de actuación y el desarrollo de habilidades como la empatía, la escucha activa y el acompañamiento respetuoso.

El agradecimiento expresado por muchas de las familias atendidas ha reforzado la convicción de que cuidar no siempre significa curar, pero sí estar presentes cuando más se necesita.

Una atención que mira al futuro

Tras el reconocimiento recibido, las profesionales señalan que todavía queda camino por recorrer. Entre sus objetivos destacan la implantación de protocolos específicos de duelo perinatal en todos los hospitales, una mayor formación de los profesionales y la creación de espacios adaptados para madres, bebés y familias.

También reclaman seguir dando visibilidad a una realidad que durante años ha permanecido en segundo plano.

Porque, como recuerdan desde el proyecto “Todos los bebés importan”.

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