“Allí entendimos que cuidar es, sobre todo, acompañar”. Dos enfermeras de Huesca relatan su experiencia de voluntariado en Etiopía

“Allí entendimos que cuidar es, sobre todo, acompañar”. Dos enfermeras de Huesca relatan su experiencia de voluntariado en Etiopía

COLEGIO OFICIAL DE ENFERMERÍA DE HUESCA .- Claudia Gracia y Alicia Mairal tenían una idea en mente desde hacía tiempo: participar en un proyecto de ayuda humanitaria como enfermeras.

Cuando terminaron sus contratos, decidieron dar el paso.

“No surgió por casualidad, lo buscamos nosotras mismas. Sentíamos que teníamos mucho que dar”, explica Claudia.

Así, el pasado mes de febrero viajaron a Etiopía para colaborar como voluntarias en un proyecto sanitario centrado en la atención a personas en situación de extrema vulnerabilidad.

Cuidar en contextos de exclusión

Durante su estancia, trabajaron principalmente en Addis Abeba, la capital del país, y en la localidad de Kibre Menjist.

Allí atendieron a pacientes con perfiles muy diversos, pero con un denominador común: situaciones de exclusión social severa.

Personas sin hogar, menores sin apoyo familiar, pacientes estigmatizados por enfermedades como el VIH o la lepra, o personas con patologías avanzadas sin acceso a cuidados.

“Muchos pacientes presentaban desnutrición aguda grave, a menudo asociada a otras enfermedades como tuberculosis, anemia o infecciones recurrentes”, relatan.

También eran frecuentes las sospechas de malaria, las quemaduras graves derivadas del uso de fuego para cocinar o patologías como el pie diabético o la podoconiosis.

Más allá de la técnica

En su día a día, realizaban intervenciones propias de enfermería: curas, extracciones, administración de medicación o cuidados de dispositivos.

Pero ambas coinciden en que lo más importante fue otra cosa.

“Intentábamos que nuestra intervención principal fuera la humana”, explica Claudia.

“Hablar con ellos, mirarlos a los ojos y no estigmatizarlos era, en muchos casos, el ‘procedimiento’ más importante”.

Alicia lo resume así:

“He aprendido que es mucho más importante estar que hacer. Puedes saber hacer muchas técnicas, pero si no sabes acompañar, todo lo demás pierde sentido”.

Aprender a cuidar con lo esencial

El contexto obligaba a adaptarse constantemente. Los recursos eran limitados, los dispositivos muchas veces antiguos y el material debía aprovecharse al máximo.

“Aprendes a priorizar, a optimizar cada recurso y a trabajar con lo esencial”, explican.

Sin embargo, lejos de centrarse en la falta de medios, destacan el aprendizaje que supone salir de la automatización del cuidado.

“Venimos de sistemas muy protocolizados. Allí entiendes que hay necesidades más humanas que técnicas”.

Historias que dejan huella

Entre las muchas vivencias que se llevaron, hay historias que difícilmente olvidarán.

Claudia recuerda a Newesa, un adolescente de 14 años con desnutrición severa y tuberculosis avanzada.

“Sabíamos que no iba a salvarse, pero necesitábamos intentarlo. Lo más importante fue acompañarlo hasta el final para que pudiera morir con dignidad”.

Alicia recuerda a Jaguar, un joven con cáncer de laringe que, pese a su situación, mantenía siempre una sonrisa.

“Más allá de los cuidados que podíamos darle, lo importante era que no se sintiera solo”.

Una realidad que interpela

La experiencia también les permitió observar de cerca las desigualdades sociales y sanitarias.

Desde la falta de acceso a agua potable o condiciones básicas de higiene hasta la explotación infantil o la desigualdad de género.

“Impacta ver cómo enfermedades fácilmente tratables en nuestro entorno se convierten allí en problemas graves por la falta de recursos”, señalan.

El aprendizaje: cuidar desde lo humano

A su regreso, ambas coinciden en que la mayor lección no ha sido técnica, sino humana.

“Sonreír, escuchar o simplemente estar presente puede ser tan importante como cualquier procedimiento”, afirma Claudia.

Y añaden un mensaje claro para otras enfermeras:

“Si te mueve por dentro, merece la pena. Pero es importante hacerlo desde el respeto, con responsabilidad y siendo consciente de los límites”.


La enfermería que transforma la sociedad

Experiencias como la de Claudia y Alicia reflejan una realidad cada vez más visible: la enfermería también desempeña un papel clave en la acción social, la cooperación y la mejora de las condiciones de vida de las personas más vulnerables.

Una línea de trabajo que conecta con iniciativas como el asesoramiento impulsado por Solidaridad Enfermera, orientado a apoyar proyectos sociales liderados por profesionales de la enfermería.

👉 Impulsa tu proyecto social como enfermera

X