COLEGIO OFICIAL DE ENFERMERÍA DE HUESCA .- Un nuevo episodio de violencia contra profesionales sanitarios ha tenido lugar en el servicio de Urgencias del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. Según ha trascendido, un paciente con problemas psiquiátricos protagonizó un altercado en el que se produjeron gritos, empujones y manotazos dirigidos contra el personal sanitario, obligando a intervenir a las fuerzas de seguridad para evitar que la situación derivara en consecuencias más graves.
Los propios profesionales han manifestado su preocupación por la reiteración de este tipo de incidentes, especialmente en servicios como Urgencias, donde la presión asistencial, la sobrecarga de trabajo y la complejidad de los casos incrementan el riesgo de conflictos. “Ojalá no tengamos que vivir otro incidente más grave”, señalaban tras lo ocurrido.
Este nuevo caso vuelve a poner sobre la mesa una realidad que desde hace años vienen denunciando los profesionales y las organizaciones colegiales: la violencia en el ámbito sanitario no es un hecho aislado, sino un problema estructural que afecta de forma directa a la seguridad y a la salud física y emocional de quienes trabajan cuidando a la ciudadanía.
📈 En Aragón se notifican cerca de 800 agresiones al año a profesionales sanitarios del sistema público de salud.
📈 Se registran una media de dos agresiones diarias en centros sanitarios de la comunidad.
🗣️ Más del 70 % son agresiones verbales, aunque las agresiones físicas siguen aumentando.
🏥 El personal de enfermería es uno de los colectivos más afectados, al mantener un contacto directo y continuado con pacientes y familiares, especialmente en Urgencias y Atención Primaria.
👩⚕️ La mayoría de las víctimas son mujeres.
Desde el Colegio Oficial de Enfermería de Huesca queremos condenar de forma rotunda esta nueva agresión a profesionales sanitarios, así como trasladar nuestro apoyo y solidaridad a las personas afectadas.
Asimismo, el Colegio se pone a disposición del Colegio Oficial de Enfermería de Zaragoza para colaborar en todo aquello que sea necesario y apoyar cualquier iniciativa encaminada a la prevención de las agresiones y a la protección de los profesionales.
Las agresiones, ya sean físicas o verbales, no pueden normalizarse ni tolerarse bajo ningún concepto. Es imprescindible reforzar las medidas de prevención, seguridad y respuesta ante estos incidentes, así como avanzar en la concienciación social frente a una violencia que no tiene cabida en el ámbito sanitario.
Fuente: Heraldo de Aragón