COLEGIO OFICIAL DE ENFERMERÍA DE HUESCA .- El Colegio ha expresado su rechazo absoluto ante las nuevas agresiones sufridas por profesionales sanitarios en Aragón, registradas recientemente en los centros de salud de Gallur y María de Huerva.
Los hechos, denunciados públicamente este fin de semana, incluyen una agresión física a una médica y a un enfermero en el centro de salud de Gallur, así como un nuevo episodio violento hacia personal sanitario en María de Huerva. Estos sucesos han vuelto a poner sobre la mesa la preocupación creciente por el aumento de agresiones, amenazas e insultos hacia profesionales que trabajan diariamente en la atención sanitaria.
Desde el Colegio trasladamos todo nuestro apoyo y solidaridad a las profesionales afectadas, así como al Colegio Oficial de Enfermería de Zaragoza y al conjunto de trabajadores sanitarios implicados.
Recordamos además que este tipo de situaciones generan un importante impacto emocional y profesional sobre quienes las sufren, afectan al clima asistencial y contribuyen a aumentar la sensación de desgaste y desprotección en el ámbito sanitario.
Subrayamos también la importancia de seguir reforzando las medidas de prevención, protección y acompañamiento a los profesionales sanitarios, especialmente donde la presión asistencial y la vulnerabilidad de los equipos pueden ser mayores.
Además, recoerdamos la necesidad de fomentar una cultura de respeto hacia los profesionales sanitarios y de tolerancia cero ante cualquier tipo de agresión.
Las agresiones a profesionales sanitarios continúan siendo una de las principales preocupaciones del sector. Organizaciones profesionales y sindicatos sanitarios llevan años alertando del incremento de episodios violentos, tanto físicos como verbales, en centros de salud y hospitales.
Desde el Colegio, reiteramos nuestro compromiso con la defensa, apoyo y protección de las enfermeras/os ante cualquier situación de violencia o intimidación en el ejercicio de su labor profesional.