COLEGIO OFICIAL DE ENFERMERÍA DE HUESCA .- La enfermera oscense Cristina Piedrafita explica cuáles son las alergias más frecuentes, qué signos deben alertar a la población y qué recomendaciones ayudan a convivir mejor con ellas.
Cristina Piedrafita, enfermera en Atención Primaria en la provincia de Huesca.
Las alergias afectan a un número creciente de personas y pueden manifestarse de formas muy diversas, desde síntomas respiratorios leves hasta reacciones graves que requieren actuación inmediata.
La enfermera oscense Cristina Piedrafita explica cuáles son las alergias más frecuentes en la práctica clínica, qué signos pueden hacer sospechar su presencia y qué recomendaciones ayudan a mejorar la calidad de vida de las personas que las padecen.
Entre los tipos de alergias más habituales en consulta de Atención Primaria se encuentran las alergias respiratorias, especialmente a pólenes, ácaros del polvo y epitelios de animales, seguidas de alergias cutáneas y alimentarias, con especial presencia en población pediátrica.
También se atienden casos de alergias a medicamentos o picaduras de insectos, menos frecuentes pero potencialmente más graves.
“En la consulta de Atención Primaria vemos con mucha frecuencia alergias respiratorias, especialmente a pólenes, ácaros del polvo y epitelios de animales. También son relativamente comunes las alergias cutáneas y cada vez observamos más casos de alergias alimentarias”.
Existen síntomas que pueden hacer sospechar una reacción alérgica, especialmente cuando se repiten o aparecen en determinadas situaciones.
“Hay varios signos que pueden hacer sospechar una alergia, especialmente cuando aparecen de forma repetida o estacional”, señala Piedrafita, que detalla cómo en las alergias respiratorias son habituales los estornudos frecuentes, el picor nasal, la congestión o el lagrimeo ocular”.
En el caso de las alergias cutáneas, puede aparecer urticaria, enrojecimiento o picor tras el contacto con determinadas sustancias.
En alergias alimentarias o medicamentosas, pueden presentarse hinchazón de labios o párpados, molestias digestivas, erupciones cutáneas o dificultad respiratoria.
Cuando estos síntomas se repiten o aparecen tras exposiciones concretas, se recomienda consultar con un profesional sanitario para su valoración.
“El objetivo es que la persona gane autonomía y seguridad en el manejo de su alergia”.
La enfermería desempeña un papel clave en la educación sanitaria de las personas con alergia.
“Desde enfermería insistimos mucho en la educación sanitaria y en medidas de prevención”.
Entre las principales recomendaciones destacan evitar el contacto con el alérgeno identificado, mantener una adecuada higiene del hogar en casos de alergia a ácaros, seguir correctamente el tratamiento pautado y disponer de medicación de rescate cuando esté indicada.
Asimismo, es importante informar al entorno laboral o escolar, especialmente en el caso de menores, para facilitar una respuesta adecuada ante posibles reacciones.
En los casos más severos, como la anafilaxia, es fundamental reconocer los síntomas de alarma: dificultad para respirar, sensación de cierre de garganta, mareo o afectación general.
“Deben saber utilizar correctamente la medicación de emergencia y administrarla sin demora ante los primeros signos de gravedad. Además, es importante contactar con los servicios de emergencia incluso si los síntomas mejoran”.
Ante estas situaciones, se debe actuar con rapidez, administrar la medicación de emergencia prescrita —como la adrenalina autoinyectable— y contactar inmediatamente con los servicios de emergencia, incluso si los síntomas mejoran.
La reciente publicación del Marco de Actuación Enfermera en Cuidados Avanzados de Personas con Alergia, impulsado por el Consejo General de Enfermería, refuerza el papel de las enfermeras en la prevención, educación sanitaria y acompañamiento de las personas con alergias.
“El principal consejo sería no banalizar los síntomas y acudir a valoración cuando haya sospecha de alergia. Un diagnóstico adecuado permite prevenir complicaciones y mejorar mucho la calidad de vida”.
Cristina subraya además la importancia del acompañamiento en el proceso:
“Desde enfermería acompañamos mucho en este proceso, ayudando a que las personas entiendan su enfermedad y se sientan seguras en su día a día”.
Recuadro final (descargable)El Consejo General de Enfermería ha elaborado este documento para definir y orientar la práctica enfermera en la atención a personas con patologías alérgicas.
Este marco refuerza las competencias enfermeras en prevención, educación sanitaria, seguimiento y actuación ante reacciones alérgicas, promoviendo una atención más segura y basada en la evidencia.
Cristina Piedrafita Rueda. Enfermera en Atención Primaria (Huesca).