COLEGIO OFICIAL DE ENFERMERÍA DE HUESCA .- El esquí alpino en la provincia de Huesca es, durante el periodo invernal, uno de los deportes con mayor alcance y repercusión sobre el territorio. Contamos con algunas de las mejores estaciones invernales del sur de Europa, lo que nos convierte en un importante punto turístico que cada temporada supera el millón y medio de días de esquí vendidos.
Desde el Colegio Oficial de Enfermería de Huesca queremos acercar a la ciudadanía información útil para disfrutar de la montaña de forma segura. En esta ocasión, el enfermero Marcos García, profesional sanitario en la estación de esquí de Candanchú, explica qué significan los colores de las pistas y cómo elegir la más adecuada según nuestro nivel.
En las estaciones de esquí, la práctica de los deportes de invierno —esquí alpino, snowboard, Telemark, entre otros— tiene una serie de normas y aspectos comunes que debemos conocer para que la jornada sea tan satisfactoria como segura.
👉 Uno de los puntos clave es conocer nuestro nivel de esquí. Aunque una estación es un entorno controlado y con tiempos de respuesta muy rápidos ante cualquier eventualidad, elegir pistas acordes a nuestra experiencia es fundamental para reducir el riesgo de accidentes.
En las estaciones de esquí, la dificultad de las pistas se indica mediante colores. Cada uno señala el nivel de exigencia del recorrido. Conocer bien su significado es esencial para prevenir lesiones y disfrutar de la nieve con seguridad.
Las pistas verdes son aquellas a las que accedemos en nuestras primeras jornadas sobre los esquís. Son zonas de fácil acceso, pensadas para aprender a deslizarnos y familiarizarnos con el material.
Cuentan con remontes específicos de iniciación y suelen estar claramente delimitadas, advirtiendo al resto de esquiadores de que se trata de áreas para debutantes. Esto permite una progresión rápida en un entorno seguro, especialmente adecuado para niños y personas sin experiencia previa.
Las pistas azules están pensadas para los esquiadores que dan el salto desde la zona de debutantes al resto del dominio esquiable de la estación.
Presentan pendientes suaves, en torno al 25 %, y suelen ser pistas anchas, bien pisadas, que permiten mejorar el control de la velocidad, los giros y la posición corporal, ganando confianza de forma progresiva.
En las estaciones oscenses, la mayoría de sectores están conectados mediante pistas azules, lo que permite recorrer gran parte de la estación con un nivel medio de esquí. Aun así, es importante mantener la atención, ya que pueden concentrar tanto esquiadores en progresión como debutantes.
Las pistas rojas requieren un nivel intermedio-avanzado. Sus pendientes son más pronunciadas, generalmente entre el 25 % y el 40 %, y exigen una técnica ya consolidada.
En este tipo de pistas es fundamental controlar bien los giros y la velocidad, así como valorar nuestro estado físico y las condiciones de la nieve antes de descenderlas.
Las pistas negras están reservadas para esquiadores expertos y con buena condición física. Sus pendientes superan el 40 % y, por lo general, no cuentan con nieve tratada, por lo que se presentan en condiciones naturales.
Suelen ser pistas más estrechas, con zonas heladas, cambios bruscos de rasante o las conocidas “bañeras”. Exigen un gran control técnico y una correcta valoración del riesgo, ya que un error en este tipo de recorridos puede tener consecuencias importantes.
Acceder a una pista negra sin el nivel adecuado aumenta significativamente la probabilidad de sufrir un accidente, aunque para los esquiadores experimentados suelen ser zonas muy atractivas por su entorno y vistas.
Si es la primera vez que esquiamos, lo más recomendable es contar con la ayuda de un profesional del deporte que nos enseñe las bases, corrija errores y nos ayude a progresar de forma segura por pistas acordes a nuestro nivel.
✔️ Calentamiento previo y estiramientos
Antes de empezar la jornada, dedica unos minutos a activar músculos y articulaciones. Muchas lesiones ocurren al inicio por falta de preparación o al final por el cansancio acumulado. Si notas fatiga o las condiciones de la nieve dificultan tus movimientos, es momento de parar y descansar.
Un aspecto que a menudo se pasa por alto es la vuelta a casa. Tras una jornada intensa, las retenciones pueden alargar el viaje. Tómate un momento para despejarte, hidratarte y armarte de paciencia.
✔️ Esquía según tu nivel
Elegir pistas acordes a tu experiencia es una de las medidas más eficaces para prevenir accidentes. La prudencia también es una forma de cuidarse. Ante la duda, pide consejo a un profesional.
✔️ Uso de protecciones
El casco es imprescindible para prevenir traumatismos craneoencefálicos. Además, guantes, espaldera, gafas, protección solar y labial forman parte del “equipo de protección” del esquiador y ayudan a evitar cortes, abrasiones y lesiones cutáneas.
Elegir bien la pista, respetar la señalización y conocer nuestro nivel son claves para disfrutar de la nieve con seguridad y vivir una buena jornada de esquí.
🩺 Marcos García. Enfermero en la estación de esquí de Candanchú