COLEGIO OFICIAL DE ENFERMERÍA DE HUESCA .- Cuando se realizan actividades en montaña con presencia de nieve, especialmente fuera de pistas balizadas, el material de seguridad es tan importante como la planificación previa. Consultar la meteorología, revisar el Boletín de Peligro de Aludes y adaptar la actividad a las condiciones reales del terreno no es opcional: forma parte de la prevención.
Pero incluso con una buena planificación, el riesgo nunca es cero. Por eso, no llevar el material adecuado o no saber utilizarlo correctamente puede marcar la diferencia en caso de accidente.
Para entender qué material es imprescindible y por qué, contamos con la colaboración de Elena Izquierdo, enfermera del Centro de Salud de Biescas y montañera y alpinista, que explica de forma clara qué no puede faltar nunca en terreno de aludes.
Material básico en terreno de aludes. Elena Izquierdo
En un accidente por alud, el tiempo juega en contra. Durante los primeros 15 minutos, una persona sepultada ve reducidas hasta en un 90 % sus posibilidades de sobrevivir. Pasado ese intervalo, las opciones de rescate con vida disminuyen drásticamente.
Por este motivo, la actuación inicial recae casi siempre en el propio grupo o en las personas que presencian el alud, ya que los equipos de rescate profesionales no pueden llegar al lugar en ese margen de tiempo.
“La primera ayuda en un alud no llega en helicóptero: la llevan quienes están allí”.
Elena Izquierdo insiste en un concepto clave: el equipo de rescate es individual. No basta con que lo lleve una persona del grupo.
“Cada miembro debe llevar su propio material y saber utilizarlo. Compartirlo no sirve en una situación real”.
El equipo básico consta de tres elementos fundamentales:
Es un dispositivo electrónico que permite localizar a una persona sepultada bajo la nieve.
En condiciones normales, el DVA se lleva en modo emisión, generando una señal continua. En caso de alud, las personas que permanecen en superficie cambian su dispositivo a modo recepción para localizar la señal emitida por las víctimas sepultadas.
La sonda permite confirmar con precisión la localización de la persona enterrada y calcular la profundidad a la que se encuentra.
Este paso es fundamental para:
Una vez localizada la víctima, la pala es imprescindible para excavar con rapidez.
Las palas específicas para aludes son:
En un rescate real, la velocidad y la eficacia al excavar son determinantes.
Además del equipo básico, existen otros elementos que pueden mejorar la seguridad en montaña:
Elena Izquierdo lo resume de forma clara: el material por sí solo no evita accidentes.
Es imprescindible:
La seguridad en la nieve empieza mucho antes de ponerse las botas y continúa con cada decisión que se toma durante la actividad.
Desde el Colegio recordamos que la prevención y la educación en salud también forman parte de la seguridad en montaña. Conocer los riesgos, llevar el material adecuado y saber utilizarlo puede salvar vidas.
Antes de cualquier salida a la montaña en condiciones invernales, es fundamental consultar siempre fuentes oficiales y tener claros los canales de emergencia:
La información es pública, accesible y actualizada. Consultarla y entenderla forma parte de la responsabilidad individual y colectiva en la montaña.