Ha pasado un año y medio desde que las enfermeras comenzaron a administrar las primeras vacunas contra el COVID-19 aquel 27 de diciembre de 2020. Un año y medio en el que España ha demostrado ser uno de los países más comprometidos con la lucha frente a la pandemia, logrando tasas de vacunación históricas y en tiempo récord. Las enfermeras y los enfermeros también se pusieron desde el primer minuto a disposición del sistema para cumplir los plazos y conseguir una vacunación masiva, que permitiese, de alguna manera, volver a la antigua normalidad.