Tras años de recortes, inseguridad laboral, discriminación e indiferencia política hacia nuestra profesión, las enfermeras y los enfermeros no podemos seguir consintiendo que las administraciones públicas nos den la espalda. Nuestro sistema sanitario se hunde. Hemos luchado hasta la extenuación durante 24 meses de pandemia, dando incluso la vida. No queremos más homenajes ni promesas. Es momento de actuar y salir a la calle para pedir que se nos valore como merecemos.