Las últimas semanas han dejado numerosos rescates en el Pirineo aragonés relacionados con caídas, agotamiento, deshidratación y golpes de calor. Aunque cada incidente tiene circunstancias diferentes, los equipos de rescate señalan con frecuencia factores que se repiten: la fatiga acumulada, las altas temperaturas y la sobreestimación de las propias capacidades.