Viajeros agotados, peregrinos heridos, enfermos sin recursos... en la Edad Media, cuidar también era una forma de proteger. Mucho antes de los hospitales modernos, ya existían lugares donde se ofrecían refugio, alimento y atención básica a quienes más lo necesitaban. En ese mundo de castillos, caminos y peregrinaciones, órdenes religiosas y militares formaron parte de una extensa red de hospitalidad y cuidados que marcó la historia medieval.