Las recomendaciones esbozadas aquí ofrecen orientación sobre el desarrollo de la enfermería de salud mental para las organizaciones profesionales, los proveedores de atención sanitaria, los reguladores, los responsables políticos y el público con el fin de mantener y mejorar la calidad y la prestación segura de cuidados de salud mental. Estas directrices se dirigen a todas las enfermeras, desde las que trabajan en entornos de atención sanitaria general hasta las que trabajan en servicios especializados de salud mental.