El invierno 2025–2026 ha vuelto a recordarnos que la montaña, especialmente en condiciones de nieve, no admite improvisaciones. En los últimos meses se han registrado varios accidentes por aludes en el Pirineo aragonés, algunos de ellos mortales, que han afectado tanto a montañeros como a practicantes de esquí de montaña y otras actividades invernales.